MIGUEL OTERO SILVA......

Escrito por  //  28 Aug 2018  //  Variedades  //  Comentarios

MIGUEL OTERO SILVA......

MIGUEL OTERO SILVA….

Poeta, novelista y periodista venezolano, uno de los máximos exponentes de la literatura.

Formó parte de la Generación del 28 que insurgió contra la dictadura del general Juan Vicente Gómez, fue crítico de arte y un acalorado seguidor del béisbol. Poseía talento para la escritura humorística de la literatura social.

Tuvo que huir del País en varias ocasiones por sus ideales políticos, la muerte del dictador Juan Vicente Gómez, en diciembre de 1935, le permitió regresar al país, donde sacó a relucir brillantemente su vena humorística escribiendo Sinfonías tontas, versos satíricos publicados en el diario Ahora con el seudónimo Mickey. El régimen de Eleazar López Contreras no le vio gracia al asunto, y de nuevo tuvo Miguel Otero que refugiarse fuera del país, esta vez en México (donde publicó su primer libro, el poemario Agua y cauce) y posteriormente en Estados Unidos, Cuba y Colombia.

La década de 1940 fue crucial para Otero Silva, quien se dedicó de lleno al periodismo. En 1941 fundó, con Francisco José Kotepa Delgado y el caricaturista Claudio Cedeño, el semanario humorístico El Morrocoy Azul, donde publicaron el veterano Francisco Pimentel Job Pim, Antonio Arráiz, Andrés Eloy Blanco, Aquiles Nazoa e Isaac J. Pardo. También ese mismo año participó en la fundación de ¡Aquí está!, semanario de izquierda. Otero contó con el respaldo económico de su padre: en 1943, después de viajar a Estados Unidos y adquirir una imprenta para El Morrocoy Azul, Henrique Otero decidió fundar un periódico. El 3 de agosto de ese año salió a la calle por primera vez El Nacional, que habría de convertirse en el periódico venezolano de referencia, con una tirada incluso superior a la del más conservador El Universal.

A partir de la década de 1950, ya asentada su carrera periodística, Otero Silva se dedicó de lleno a la literaria. Comenzó desligándose del Partido Comunista de Venezuela y se instaló en tierras llaneras, en el estado Guárico, donde investigó el auge del pueblo de Ortiz y su casi total extinción debido a las fiebres palúdicas, para verter luego sus observaciones en su segunda novela, Casas muertas, publicada en Buenos Aires en 1955 y por la que recibió el Premio Arístides Rojas y el Nacional de Literatura.

Semanas antes de la caída de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez fue apresado, y tras su liberación fue elegido senador por el estado Aragua, en diciembre de 1958. Ese mismo año publicó Elegía coral a Andrés Eloy Blanco y obtuvo el Premio Nacional de Periodismo. Utilizó la influencia que le dio el cargo de senador para impulsar en 1969 la creación del Instituto Nacional de Cultura y Bellas Artes (INCIBA), sustituido en 1975 por el Consejo Nacional de la Cultura (CONAC), que también contribuyó a fundar.

Su última novela centrada en acontecimientos políticos del país, Cuando quiero llorar no lloro(1970), se convirtió en una obra mítica para la
generación que vivió los movimientos de guerrilla de la década de 1960, y tres años después fue llevada al cine por Mauricio Wallerstein.

Los últimos quince años de su vida los dedicó Miguel Otero a dos de sus grandes pasiones, el coleccionismo de arte (en su casa de Caracas, bautizada Macondo en homenaje a Cien años de soledad, llegó a atesorar, entre otras piezas de gran valor, un ejemplar de la efigie de Balzac, de Auguste Rodin, y una de las más importantes colecciones privadas de iconos sagrados rusos), y el humorismo, con el estreno de una versión hilarante de Romeo y Julieta (1975), y a escribir dos novelas históricas: Lope de Aguirre, príncipe de la libertad (1971) y La piedra que era Cristo.

Miguel Otero, fallece en Caracas, el 28 de agosto de 1985.

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