Tres hombres con un mismo sueño llamado SACVEN

Escrito por  //  25 Jan 2017 //  Comentarios

De 40 protagonistas, 3 de ellos aún siguen escribiendo su propia historia, tienen en común que lideraron la creación de una de las instituciones privada más importante para la cultura y el derecho de autor en el país, Sacven.

“La Sociedad de Autores y Compositores de Venezuela (Sacven) fue fundada en el año 1955 bajo la dirección del maestro Luis Alfonzo Larrain y otros 39 compositores, entre ellos una mujer Vivita Bravo”, así inició esta historia, este sueño del cual formaron parte 40 personas, 40 grandes nombres que presenciaron el inicio de una sociedad que lleva 60 años velando por los derechos autorales de los creadores venezolanos.

Carlos Torres Parentti, Aníbal Abreu y Jacobo Erder, tres carreras artísticas llenas de éxitos que se unieron en un mismo punto para lograr la creación de Sacven, pero cada uno de ellos, por su lado iban tejiendo su propia historia y hoy la ponen en manifiesto.

¿Cómo comenzó su carrera artística?


C.T: tenía 15 años cuando se me ocurrió inscribirme en una obra de aficionado y canté un tango de Gardel, tuve la suerte de ganarme unos premios, allí empecé, luego vino mi participación en “Cada minuto una estrella”, donde me oyó cantar el director de Leonard´s Melody, Leonardo Pedrozo, allí conocí a Victor Piñero y a Luis Alfonzo Larrain quien me llevó a su orquesta, después me lancé como solista, hasta que en 1948 fundé Carlos Torres y su Orquesta “Los Millonarios de la Alegría”.

A.A: mi vocación comenzó cuando nací y mi carrera en 1945 yo ya era pianista y trabajé en radio, para esa época también me hice locutor, yo quería entrar en la farándula como locutor, de igual forma era pianista de planta, tenía la dualidad de ser locutor y de tocar con músicos, luego la música me atrapó más.

J.E: siempre me gustó mucho escuchar boleros, me encantó cuando llegué a Venezuela en el año 43, yo soy de Alemania, pero me crié en España, recuerdo que compuse mi primera canción llamada “Buscando un amor” saliendo del cine, esa tema lo instrumentó el compositor Jose Reyna.

¿Cómo llegó a formar parte de la creación de Sacven?

C.T: yo empecé a cantar con la orquesta de Luis Alfonzo Larrain, así nos volvimos muy amigos, esa amistad trajo en consecuencia que muchas veces hablábamos del porqué en Venezuela no se hacían efectivos los derechos de los compositores, que cómo se haría para lograr cobrar estas cosas y así comencé.

A.A: fui pianista de la orquesta de Luis Alfonzo Larrain, quien se enteró de cómo funcionaban las sociedades de autores del mundo, y así fue como tomamos conciencia. Si tu prendes un bombillo estás utilizando la fuerza eléctrica que tienes que pagar, si hay un restaurante que tiene música esa música hay que pagarla pues no la hizo el dueño del negocio.

J.E: no recuerdo cómo (Luis Alfonzo Larrain) se acercó a mí porque no tenía nada que ver con la orquesta, ni con su género, lo mío era el bolero. El mérito en realidad es de él.

¿Qué recuerdos o anécdotas posee de Sacven?

C.T: el instante en que nosotros mismos teníamos que pagar para mantener la oficina. Ir de puerta en puerta para recaudar los pagos por concepto de derecho de autor.

A.A: cuando yo fui presidente recuerdo que tuve que asistir como representante de Sacven a convenciones internacionales, fui a Río de Janeiro, a Bogotá, a Madrid, a la SGAE (Sociedad General de Autores y Editores de España) y para enterarme mucho sobre el proceso que ellos llevan a cabo, sobre todo del tema de la recaudación, allí un compositor vive de ser compositor, en Venezuela no es tan fácil.

J.E: recuerdo que siempre he sido bien atendido.

¿Qué diferencias cree que hay entre la Sacven de sus inicios y la de ahora?
C.T: del cielo a la tierra, en la cobranza no había las facilidades que hay ahora, antes era mucho más difícil la comunicación con los socios, todo era a través de cartas, ahora el proceso es más rápido.

A.A: no puedo marcar ninguna diferencia ya que actualmente desconozco mucho de lo que sucede, no he participado con frecuencia, pero sin duda ha crecido muchísimo.

J.E: Hay instalaciones grandiosas, crecimiento, Sacven ha avanzado bastante.

¿Cuáles grandes nombres de la música considera que han dejado una huella imborrable en la Sociedad de Autores y Compositores de Venezuela?

C.T: Luis Alfonzo Larrain, Luis Felipe Ramón y Rivera, Aldemaro Romero, Aníbal Abreu, Hugo Blanco, Simón Díaz, Chelique Sarabia, Franco de Vita, Ilan Chester, Enrique Hidalgo, esos autores fueron los que empezaron a producir dinero y ayudaron a crecer a Sacven, esos son los más emblemáticos.
A.A: Imagínate son muchísimos, te puedo nombrar a Luis Alfonzo Larrain, Eduardo Serrano, Billo, Aldemaro Romero, Hugo Blanco, Jose Enrique Sarabia, Inocente Carreño, Vivita Bravo, Carlos Torres Parentti, Jesús Sanoja, Jose Reyna.

J.E: Hugo Blanco con su “Moliendo Café”, “Ansiedad” de Chelique Sarabia
¿Cómo describiría su carrera musical?

C.T: bueno yo me considero uno más del montón, todos hemos hecho el mismo esfuerzo, yo hice lo que me llenó, me siento lleno como músico, me agrada cuando cantan mis canciones.

A.A: describiría mi carrera musical exitosa, tengo mucho que agradecerle a mi carrera musical, estoy muy satisfecho de lo que he logrado, protegido sobre todo por Dios que me ha dado la facultad que tengo.

J.E: sin mayores altibajos, he hecho lo que me gusta.

Algunas obras que le hagan sentir muy orgulloso

C.T: yo hice fue boleros, casi siempre canciones muy buenas como: “Mi tributo”, “Tus caricias”, “Mi huella”, tengo alrededor de 200 canciones, esos temas los cantaron Pedro Vargas, inclusive el maestro Billo con su orquesta, eso me hace sentir orgulloso.

A.A: me siento muy orgulloso de mi primera canción que se llama “Estoy triste”, también de toda la música publicitaria que hice, me han grabado muchas canciones, pero lo que a mí más me ha gustado de todo esto es ser arreglista, me siento complacido de ser el compositor de la marcha de Venevisión y de muchas publicidades aún recordadas.

J.E: tengo 180 canciones, algunas favoritas que no han sido grabadas, por ejemplo “Sin hablar” es una pareja que está en la playa, camina, se miran, se abrazan y empiezan a bailar al ritmo de las olas y solo se miran sin hablar, hasta que encontramos un lugar escondidos de la gente y pasamos un momento agradable sin hablar. Nadie la ha grabado y es para mí una canción muy bonita.

¿Qué le falta por hacer en su vida?

C.T: mi satisfacción más grande es que toda mi familia me valora y me respeta, saben quién soy y qué hice, lo demás es ganancia.

A.A: se dice por ahí que un hombre está completo cuando tiene un hijo, cuando siembra un árbol y cuando escribe un libro, bueno yo tengo 3 hijos, tengo 2 nietos y un bisnieto, sembré un árbol cuando era niño que aún está vivo y no he escrito un libro, pero he escrito cerca de 300 canciones y las recuerdo todas. En el plano musical yo sigo trabajando, sigo realizando cosas, soy muy activo.

J.E: Envejecer con dignidad y con salud. No tengo ningún plan artístico.

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